Por que aplazamos las cosas?

Por que aplazamos las cosas?

Ya lo haré mañana.jpg

Muchas veces aplazamos las cosas porque sabemos que tenemos que enfrentar algo que necesitamos hacer pero que no queremos enfrentar y entre las conductas elusivas y las racionalizaciones que acompañan cabe citar las siguientes: 

Cuando decimos “ya lo haré mañana” seguramente intentamos convencernos que el trabajo es “pan comido”.

Pero, en realidad, ese “mañana”  no es el día siguiente, sino un punto indeterminado del futuro. Como los letrero de ciertos establecimientos donde se dice “hoy no fío, mañana si” La promesa de actuar mañana nunca se caba de cumplir. Actuar hoy puede suponer mas preocupaciones y mas oportunidades para mañana.  

Una variación del tema “ya lo haré mañana” es hacer que la acción futura dependa de un problema actual (por ejemplo: “Empezaré hacer ejercicio solo cuando haya perdido un poco de peso y me sienta con mas confianza”) En este caso, distraeremos con estas actividades -perder peso y estar en Forma- que también podemos emprender a medias o simplemente abandonar, nos impide afrontar nuestro verdadero problema: el miedo al rechazo y el consiguiente autodesprecio (“Me da pena ir a GYM ”). 

Unas tareas antes insignificantes de repente pasa a ser importantísima y desplazan la tarea desagradable a un segundo plano

(por ejemplo: “tengo que hacer limpieza a fondo; no puedo empezar a organizar todos esos papeles con la casa hecha un desastre”). Realmente es necesario hacer una limpieza profunda en la casa? Estamos continuamente atentos a cualquier razón o motivo mínimamente creíble para resistirnos a empezar una tarea o para dejarla (ejemplo: “te acuerdas que tienes que hacer una llamada, tomar una café, hacer la lista de compras”). Si nos obligaremos a retomar la tarea te sorprenderías la rapidez con la rapidez que volveríamos a recuperar el impulso perdido. 

Crear la ilusión de estar abordado la tarea, es decir, que a todos los efectos estamos realizando la un trabajo que parece ser un precursor de la tarea misma

(por ejemplo, ordenar la habitación  y la mesa de trabajo antes de sentarnos a redactar un trabajo).  Sin embargo, una vez realizado el trabajo preparatorio -un cierto ordenado aclara la mente- consideramos que, de momento, ya hemos hecho lo suficiente; evitamos redactar el trabajo, o por lo menos empezarlo, pero nos convencemos de que “ya hemos dado el primer paso” y de que podemos dirigir neutros atención a algo mas agradable. Las ilusiones pueden ser reconfortantes. pero no redactan trabajos por nosotras.  

Esperar sentirnos motivadas antes de empezar con una tarea

Porque nos convencemos de que no podemos realizar una tarea difícil  si estamos desactivadas o no estamos de humor. como señala Bruns, autor del libro “ the new mood therapy”

“primero no viene la motivación, sino la acción productiva. Debemos dar el primer paso empezando a trabajar tanto si queremos como si no. en cuanto empezamos a logarlo algo, nos impulsa a trabajar aun mas. 

No aplaces más la cosas, como puedes ver son solo excusas!! 

Recuerda que las cosa que vamos aplazando puede ser ladrones de energía, puede que te interese este post 4 formas que puedes ganar energía y disposición

Te invito que escojas algo que has estado aplazando y te pongas a la acción. 

Vamos a tomar acción!!